• Sommelier, Olavi Luna

La cata de un vino



"Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado

ni guarda secreto ni cumple palabra".

–Don Quijote-


Una vez reunidos todos los elementos descritos en el anterior artículo, la cata puede ser guiada por la persona más experimentada del grupo o en su defecto con este texto en mano y un glosario de palabras frecuentes como el que he pueden encontrar en colaboraciones anteriores en este mismo espacio. Al momento de la cata es importante tomar nota de lo siguiente:


  • Fecha de cata

  • Lugar de cata

  • Compañeros de cata

  • Productor del vino

  • Nombre del vino

  • AñadaLugar de origen o región del vino

  • Porcentaje de alcohol

  • Añejado o guarda

  • Precio


Al servir el vino no debe hacerse por más de dos dedos, colocados de forma horizontal, no hay que ser encajoso, del líquido para apreciar todos los componentes del mismo. Los pasos de una buena cata se dividen en tres y son los siguientes:


Fase visual. En este momento se utiliza un fondo blanco para observar el color del vino, ya sea tinto o blanco. Siempre debe presentar una tonalidad difuminada por todo el líquido. Al pasear el líquido por la copa, esto se consigue recostando la copa a 15º y girándola lentamente, se deben observar los arcos que las gotas forman en las paredes para conocer el cuerpo o cantidad de alcohol que aparentemente hay.


Fase olfativa. Éste paso se divide en tres partes:


Fuerza del aroma. Si al colocar la boca de la copa, no la base, a la altura del abdomen se puede apreciar el aroma del vino, se trata de un vino muy aromático; en el caso de tener que colocar la copa a la altura del pecho para percibir su aroma, hablamos de un vino aromático medio; si al llegar con la copa a la altura de la barbilla apenas se percibe el aroma, nos encontramos ante un vino poco aromático.


Primera nariz. En esta faceta se tratan de percibir todos los aromas sin abrir o sin oxigenar, es decir, sin haber agitado la copa de manera circular. Esto se consigue colocando la nariz dentro de la copa –sí, sin miedo- e inhalando fuerte de una sola vez. Cerrar los ojos puede ayudar mientras se trata de reconocer los aromas percibidos.


Segunda nariz. Lo correcto es oxigenar el vino agitando la copa en círculos tenues para abrirlo y apreciar nuevos aromas repitiendo el ejercicio de introducir la nariz en la copa y aspirar.


Fase gustativa. Para este momento de la cata es necesario tener la boca limpia de cualquier sabor ajeno al vino y eso se consigue tomando un poco de agua. Posteriormente, hay que tomar un pequeño sorbo de vino y pasearlo por toda la boca para beberlo rápidamente, ya que en el primer trago no se obtiene un sabor franco del vino e inclusive hay muchas personas a las que no les agrada el primer sorbo. Acto seguido, se toma un segundo trago para colocarlo en la punta de la lengua y abriendo ligeramente los labios para inhalar un poco de aire haciendo un sonido similar a un sorbido, con lo que el vino se oxigenará y los sabores se podrán apreciar. Hay quienes después de tragarse el líquido, con la boca cerrada, exhalan por la nariz y se logra captar la llamada “tercera nariz” que corresponde a los aromas volátiles del vino al calentarse en la faringe.


Espero que con esta breve guía de cata lleven a cabo su registro adecuado de las experiencias que cada copa de vino les ofrece y les sea más fácil encontrar su vino preferido o el estilo que más va con ustedes.

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©2016 por Miscelánea Gastronómica. Creada por Olavi Luna.